jueves, 28 de diciembre de 2017

Dvorak

Qué harán ahora, los trovadores,
solos ante la calamidad de la mar latente.

Qué cantarán, aquellos cuyas almas,
sus gritos nadie sentirá.
Lágrimas secas de sal,
historias que sangre jamás derramarán.

Honor fallido al pernoctar:
una noche sin cabida a fallas para trascender.
Las estrellas no esperan a guerreros que no
alzan espada al despertar.
Perros entrenados para matar,
dragones apilados para quemar.

Y una realidad nueva por devorar...

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