miércoles, 19 de octubre de 2022

Hambre de Saber


Volando en asunción se posa

la paloma, en éxtasis de premonición,

cardíaca y constante, en melanoma

color negro como tomas


un retaso de películas de otrora.


Doradas pules

tus palabras, como plumas

como dagas.


Se nutren de dulzura, mas se corta

en premura,

una copa de vino color lujuria,

por discordias como ninguna...


Es el estigma impreso

en la partitura:

un papiro expreso en

fuxia,

locomociones de ultratumba.


No es, nuevamente

una quimera aislada;

un ratón, quizás, atrapado,

ensimismado para entablar

una misión burocrática, pero


diplomática.


Entre el ascenso de un siniestro

pero honesto

intento humano del crecer.


Somos teclas pues,

al parecer

y quien toma el cargo,

finalmente,

no es sino el estrépito del

relámpago carnoso del cerebelo;


quien dicta quién difunde:

las palabras dentro del eco permanente.


Sin embargo no es ya sino fractura.

Y la furia se entre escapa de

las brasas,

un calor que derrite vínculo nervioso

y tangente tangible desde las ventanas.


Un final se aproxima y no se alcanza,

no sin antes

identificar:


Quién es sabio y quién...


Tira sus cantares

siempre...

hacia la ruma.


Envuelta en llamas sin intento

de apagarlas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario