sábado, 23 de julio de 2022

La Disforia del Perder


Hermano,

Amigo,

Campeón.


Es hora de honrar

esas viejas brisas azarosas

con nuevas paciencias vespertinas.


Cambia la cara de otrora

hacia la derrota,

y porta una de porte digno,

dentro de la euforia,

es una promesa,

de ser un ser refinado

en su dominio.


Un Hombre de Acción.

Un ejemplo:


Hecho maniquí.


El escribidor

como cuestión omnipotente,

ya no escriba sapiente.


Es hora entonces

de coger la pluma en asunción.

Hora de esculpir las victorias

de esta nación y su disforia.


Marcha,

por los lares,

 de la discordia.


Protege

tu mente a toda costa.


Desenvaina.

Empuña.

Emputa.

Como retumba

la Furia.


Es una cuestión

de misericordia.

Pero también,

de tutelas...


La Guerra no solo ya empezó.

Ya empeoró.


Los tanques de carne están,

lamentosamente postrados en nuestros

frentes más osados al azotar.


Enemigos

como gaviotas en el mar.

Munición

como notas de canción de cuna.


Decibel.

Que Explota.


Coge otra trocha.

Escoge una nueva derrota.


La evasión no es pecado

sino traición de un pescado que murió

en la red sin un amigo a quien salvar.


Porque nunca es cuestión,

pues, noble vasallo,


De morir matando si es que morir,

es vivir sin pasión al presionar...


Ese mismo botón.


Y ver todo esto de nuevo,


Volver a empezar.




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