Hermano,
Amigo,
Campeón.
Es hora de honrar
esas viejas brisas azarosas
con nuevas paciencias vespertinas.
Cambia la cara de otrora
hacia la derrota,
y porta una de porte digno,
dentro de la euforia,
es una promesa,
de ser un ser refinado
en su dominio.
Un Hombre de Acción.
Un ejemplo:
Hecho maniquí.
El escribidor
como cuestión omnipotente,
ya no escriba sapiente.
Es hora entonces
de coger la pluma en asunción.
Hora de esculpir las victorias
de esta nación y su disforia.
Marcha,
por los lares,
de la discordia.
Protege
tu mente a toda costa.
Desenvaina.
Empuña.
Emputa.
Como retumba
la Furia.
Es una cuestión
de misericordia.
Pero también,
de tutelas...
La Guerra no solo ya empezó.
Ya empeoró.
Los tanques de carne están,
lamentosamente postrados en nuestros
frentes más osados al azotar.
Enemigos
como gaviotas en el mar.
Munición
como notas de canción de cuna.
Decibel.
Que Explota.
Coge otra trocha.
Escoge una nueva derrota.
La evasión no es pecado
sino traición de un pescado que murió
en la red sin un amigo a quien salvar.
Porque nunca es cuestión,
pues, noble vasallo,
De morir matando si es que morir,
es vivir sin pasión al presionar...
Ese mismo botón.
Y ver todo esto de nuevo,
Volver a empezar.
.
.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario