viernes, 28 de abril de 2023

gracia, gracia, ey


Puesto en prosa

no es demora

una suerte truculenta

en el letargo.

Y no en prisa viene

el descanso,

puesto que son días

que en otrora serán

memorias

de gloria


Honrosa.


Pero ahora,

ya no tocan

las aventuras de gloriosa

procedencia de aureola,

inclusive en la derrota.


Puesto que,

dejé una mochila

encubierta

llena de todas

mis tristezas

cuando dejé

mi hogar hecho

una maraña

de tinieblas.


Y, ahora,

que vuelvo hecho múltiples

personas,

quién soy yo

entre, la faceta,

desde cornetas de mejor

procedencia

es que armo mi sapiencia.


Y con ella

me encapsulo de coraje

para volver a ver al hambre,

de ver con mis propios ojos

el mar que dejé

aislado


en las islas del pasado.

Quizás no,

sea un puerto...


Pero sí

un miedo pasajero.

Y no son, los rezagos,

de una fecha hecha añicos

cuando se meza su peso

en las cuerdas del

calendario.


No quiero entonces,

ser grosero,

ni pretender dientes

de mármol

en el árbol, donde dejé

mis veranos

olvidados.


Y, mis inviernos,

empolvados,

por no darme

lo que necesitaba


en el momento.


Grande ahora

son,

las promesas hechas

antaño.

Son escarapelas

vueltas estaño.


Y estallo,

cuando pienso

en recordar


cómo se siente

escribir

tu concepto


en un poema

como este,

como aquella

vez que fuimos


juntos un Cometa

y ahora somos


algo sideral

pero indefinido.


Y la Muerte sigue afuera,

tocándonos las

persianas

acompañada


de la DISTANCIA.


Que siempre separa


nuestras


pupilas

dilatas...


De nuevo?


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