domingo, 30 de octubre de 2022

Agua hacia el barranco. Flores y las cenizas desde Mayo.

 

Sirve quemar

para la trocha que

no se esconde, sino se exije arder

más fuerte antes

sin pretender


destruir

lo que se impone ante lo

inminente.


De una muerte,

su pecebre

hecho carnes sapientes.


Una mentalidad,

una cantidad neuronal

en son de danzar.


Su baile electrostático,

contacto

ambiguo pero pautado,

entre maremotos de

decodificaciones

sensoriales


nerviosas...


Y una conciencia,

ostentosa,

postrándose como lienzo

en la mirada.


Es la ilusión

de la humanidad vuelta

una película

palpable.


Mas ahora envuelta en

la simulación

contagiosa.


Se denota una realidad

trazada

con limítrofes

poco bien racionalizados.


El fin se acerca en tanto

se predica

su presencia.


La gente está anciosa.

Las cosas, potencialmente,

caos bien marginado

en discordia.


Es hora.

Deja de ir.


Párate ya.


Es hora de mirar.


miércoles, 19 de octubre de 2022

Hambre de Saber


Volando en asunción se posa

la paloma, en éxtasis de premonición,

cardíaca y constante, en melanoma

color negro como tomas


un retaso de películas de otrora.


Doradas pules

tus palabras, como plumas

como dagas.


Se nutren de dulzura, mas se corta

en premura,

una copa de vino color lujuria,

por discordias como ninguna...


Es el estigma impreso

en la partitura:

un papiro expreso en

fuxia,

locomociones de ultratumba.


No es, nuevamente

una quimera aislada;

un ratón, quizás, atrapado,

ensimismado para entablar

una misión burocrática, pero


diplomática.


Entre el ascenso de un siniestro

pero honesto

intento humano del crecer.


Somos teclas pues,

al parecer

y quien toma el cargo,

finalmente,

no es sino el estrépito del

relámpago carnoso del cerebelo;


quien dicta quién difunde:

las palabras dentro del eco permanente.


Sin embargo no es ya sino fractura.

Y la furia se entre escapa de

las brasas,

un calor que derrite vínculo nervioso

y tangente tangible desde las ventanas.


Un final se aproxima y no se alcanza,

no sin antes

identificar:


Quién es sabio y quién...


Tira sus cantares

siempre...

hacia la ruma.


Envuelta en llamas sin intento

de apagarlas.