Hace mucho, que no venías a pernoctar.
Hablar, sé, que quieres verme reposar.
Retaso, un letargo período por olvidar,
quemar, en su falsa idea, de que la vida humana es mejor,
con los ojos bondadosamente vendados.
Como venados, persiguiendo la aguja en el pajar.
Canallas, quemando leguas tras el paso al conquistar.
Como plaga, el hombre deja su huella en sus roncares.
Ecos de quien se alimenta del alma del caído.
Vencido, el espíritu lánguido del ímpetu:
el arma secreta de quien está dispuesto,
nuevamente
a sanar.